‘Tata’ Vasco, un abulense en México

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‘Tata’ Vasco, un abulense en México

Vasco de Quiroga (1470-1565), natural de Madrigal de las Altas Torres, fue el primer obispo de Michoacán (México), donde su protección de los indígenas le hizo ganar el afecto y veneración de la población y el sobrenombre de ‘Tata’ Vasco, que aún perdura en la actualidad.

La figura del abulense Vasco de Quiroga se recuerda en México, con afecto y veneración, bajo la extendida denominación de ‘Tata’ Vasco, un apelativo que en lengua indígena es equivalente a «padre», «señor» o «don».

Siguiendo la investigación realizada por Pedro Tomé y Andrés Fábregas para la Institución Gran Duque de Alba, Vasco Vázquez de Quiroga y Alonso de la Cárcel nació en Madrigal de las Altas Torres en 1470, aunque la fecha exacta no está acreditada documentalmente. Se formó como jurista en la llamada ‘Escuela de Salamanca’, quizá al estudiar en las aulas de la universidad salmantina o en las de la vallisoletana. En 1513 fue nombrado visitador de la Real Audiencia y Chancillería de Valladolid, y en 1523 viajó a la ciudad norteafricana de Orán como juez de residencia, comisionado por el emperador Carlos V para impartir justicia ante las numerosas denuncias recibidas contra el corregidor Alonso Páez de Ribera.

En 1530 fue designado oidor (juez) de la segunda audiencia de Nueva España. Apenas un año después de su llegada, fundó en la ciudad de México el Hospital de Santa Fe, seguido en septiembre de 1533 de otro en Michoacán, para remediar la indigencia que sufrían los nativos. Así lo plasmaría en su testamento: «movido de devoción y compasión de la miseria e incomodidades grandes y pocas veces vistas y oídas que padecen los indios, pobres, huérfanos y miserables personas, naturales de estas partes, donde por ello muchos de los de edad adulta se vendían a sí mismos y permitían ser vendidos, y los menores y huérfanos eran y son hurtados de los mayores y vendidos, y otros andan desnudos por los tiangüices aguardando a comer lo que los puercos dejan, y esto, demás de su derramamiento grande y falta de doctrina cristiana y moral exterior y buena policía, fundé y doté a mi costa y de mis propios salarios, con el favor de Dios Nuestro Señor y de su Majestad del Emperador y Rey don Carlos nuestro señor, dos hospitales de indios que intitulé de Santa Fe, confirmado el título con la obra e intención de ella, uno en la provincia de México y otro en esta de Michoacán, que es todo en esta Nueva España». Fueron pueblos- hospitales para cuyo funcionamiento Vasco de Quiroga se inspiró en la utopía de Tomás Moro y en los principios de la iglesia primitiva.

En febrero de 1534, el emperador dividió Nueva España en cuatro provincias y obispados: México, las Mixtecas (Oaxaca), Michoacán y Guaçacualqo (Coatzacoalcos), y Vasco de Quiroga fue nombrado primer obispo de Michoacán.

El papa Francisco, en su viaje a México en 2016, celebró una misa en Morelia (Michoacán) portando el báculo de Vasco de Quiroga

Las ansias de expansión territorial del obispado de Nueva Galicia llevaron a Quiroga a volver a España para poner freno a la situación. Durante su ausencia dejó como provisor al arevalense Juan Zurnero, «bachiller en cánones y maestre escuela de Mechoacán». A su vuelta a México, Vasco de Quiroga debió vencer importantes resistencias de los sectores más poderosos al trasladar la sede episcopal de la ciudad de Tzintzuntzan, la más relevante de la región, a la de Pátzcuaro, un lugar entonces de menor relevancia social. En 1540, fundó allí el Colegio de San Nicolás Obispo, del que es heredera directa en el presente la Universidad Michoacana de San Nicolás Hidalgo.

Tras una existencia longeva, Vasco de Quiroga falleció en tierras mexicanas en 1565, en una fecha igualmente indeterminada, y en su testamento instituyó una cantidad para decir misas perpetuas por sus padres en la iglesia de San Nicolás de su localidad natal, lugar de sepultura de aquellos.

Actualmente, un busto de Tata Vasco, obra de Francisco Zúñiga, se ubica en la Plaza de Santa María de Madrigal de las Altas Torres, con la siguiente inscripción: «Aquí nació don Vasco de Quiroga primer obispo de Michoacán padre de los indios fundador de pueblos y de aulas experto en leyes y en gobierno precursor de la seguridad social en caridad y persuasión eximio. A su memoria en el V centenario de su natalicio México erige este monumento. Año de 1970». Asimismo, el Museo Mexicano de Vasco de Quiroga ha abierto sus puertas en el Real Hospital de la Purísima Concepción en Madrigal.

La relevancia de la figura de Tata Vasco puede comprobarse por el hecho de que el papa Francisco, en su viaje a México en 2016, celebró una misa en Morelia (Michoacán) portando el báculo de Vasco de Quiroga.

Fuente: El Diario de Ávila
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